En el riego tradicional se suele regar a la misma hora y durante el mismo tiempo. Llueva o refresque el tiempo, el programa no cambia. La mayoría de las veces eso significa más agua de la necesaria. ESTRON invierte esta lógica: decide según el estado real del terreno, no según un calendario fijo.
¿Por qué se desperdicia agua?
Los sistemas clásicos con temporizador funcionan al margen del clima. Como consecuencia:
- El riego continúa incluso cuando llueve.
- En días frescos, las plantas reciben más agua de la que necesitan.
- El agua sobrante se filtra a capas profundas donde las raíces no la aprovechan.
- Cada litro de agua desperdiciado es también energía de bombeo desperdiciada.
¿Qué hace ESTRON?
ESTRON combina los datos de los sensores del terreno con las previsiones meteorológicas y las imágenes de satélite. Así entiende cuánta agua necesitan realmente las plantas y ajusta el tiempo de riego en consecuencia. Aplaza el riego los días en que se espera lluvia y lo aumenta lo necesario en los periodos secos y calurosos.
En resumen, la decisión ya no la toma un calendario, sino el sistema, según el estado actual de tu terreno.
¿Qué ganas?
- Menor consumo de agua: al aplicar solo la cantidad necesaria, se reduce el agua desperdiciada.
- Menor gasto de energía: la mayor parte del riego es energía de bombeo, así que al bajar el agua baja también la factura eléctrica.
- Plantas más sanas: ni pasan sed ni sufren por exceso de riego.
- Menos esfuerzo: no tienes que cambiar el programa a mano constantemente; el sistema decide solo.