La gran pregunta al gestionar un terreno de riego de forma inalámbrica es sencilla: ¿a qué distancia del centro pueden comunicarse los dispositivos? Aquí es donde destaca LoRa. Como transporta datos a largas distancias con muy poca energía, resulta ideal para grandes jardines, parques y terrenos agrícolas.
¿Qué alcance cabe esperar?
El alcance depende del terreno, pero las expectativas prácticas son claras:
- En campo abierto (sin obstáculos, con visión directa): hasta varios kilómetros.
- En jardines y parques (con árboles, edificios y muros): normalmente 1-2 km.
- En zonas muy edificadas (entre edificios de varias plantas): unos pocos cientos de metros.
Para la mayoría de los proyectos de paisajismo y jardinería, una sola pasarela cubre con holgura todo el terreno. Si la finca es muy extensa o está dividida por colinas, añadir una segunda pasarela amplía fácilmente la cobertura.
¿Qué afecta al alcance?
Los obstáculos en el camino de la señal son el factor más determinante. Los edificios, los muros gruesos, los tejados metálicos y la vegetación densa debilitan la señal. Colocar la pasarela lo más alta y despejada posible —por ejemplo en una azotea o en un poste— aumenta notablemente el alcance.
¿Qué significa esto para ESTRON?
Gracias a LoRa no hace falta tender cables hasta cada rincón del terreno. Las válvulas y los sensores funcionan con pila durante años, consumen muy poca energía y envían sus datos al centro de forma inalámbrica. Esto se traduce en un menor coste de instalación, un montaje más rápido y un sistema fácil de mantener.