Un temporizador de riego clásico hace una sola cosa: abre la válvula a la hora fijada y la cierra cuando acaba el tiempo. Da igual que llueva o que la tierra ya esté húmeda. ESTRON, en cambio, saca el riego de una regla fija y lo gestiona según el estado del terreno ese día. Así las plantas reciben justo el agua que necesitan y se evita el derroche de agua y energía.
¿En qué se basa para regar?
ESTRON no se apoya en un único dato: mira varias fuentes a la vez.
- Hora y día: usted decide qué zona se riega cada día y a qué hora; el sistema cumple ese programa al pie de la letra.
- Humedad del suelo: si la tierra está suficientemente húmeda, pospone el riego; cuando se seca, entra en acción.
- Clima: con datos de lluvia, temperatura y viento calcula la necesidad y reduce la cantidad de agua los días en que se espera lluvia.
- Sensor de lluvia: cuando empieza a llover detiene el riego automáticamente y evita el consumo innecesario.
Se adapta a la estación
En verano una planta necesita mucha más agua que en primavera. ESTRON lo sigue por sí solo: cuando hace más calor alarga el riego y cuando refresca lo acorta. Usted no tiene que cambiar a mano el mismo programa cada semana; el sistema tiene en cuenta el cambio de estación por usted.
Cada zona aparte, todo en orden
En un jardín cada zona tiene necesidades distintas: el césped se riega más a menudo y los árboles menos. ESTRON gestiona cada zona según su propia necesidad y pone los riegos en cola para no superar la capacidad de golpe. Así todo el terreno se riega de forma ordenada, sin caídas de presión ni interferencias entre líneas.
El control siempre es suyo
Aunque funcione de forma automática, la última palabra es suya. En cualquier momento puede abrir o cerrar una zona a mano, decir "regar hoy" o posponer un programa. Su orden se aplica al instante; cuando termina, el sistema vuelve solo al modo automático.