El mayor enemigo de un dispositivo de campo alimentado por batería es la energía desperdiciada. Por eso los dispositivos de ESTRON utilizan la energía con mucho cuidado; una vez instalados en el campo, funcionan durante años sin necesidad de electricidad ni de cambios frecuentes de batería.
El dispositivo duerme la mayor parte del tiempo
Los dispositivos de ESTRON pasan casi todo el tiempo en modo "reposo", un modo en el que apenas consumen energía. El dispositivo solo se despierta durante unos segundos cuando va a enviar datos: toma la medición, hace lo necesario, transmite los datos y vuelve enseguida a dormir. Esta sencilla disciplina es el factor más importante para que la batería dure años.
La elección correcta de la batería
En la elección de la batería importan tres cosas: una alta capacidad de energía, una larga vida en almacenamiento (que no se descargue por sí sola) y un buen rendimiento en climas fríos. Las baterías de litio destacan en el uso de campo porque cumplen muy bien estas tres condiciones. Las pilas alcalinas son más baratas y fáciles de encontrar, pero su capacidad disminuye notablemente con el frío.
Cuanto más a menudo se envían datos, antes se agota la batería
Lo que más afecta a la vida de la batería es la frecuencia con la que el dispositivo envía datos. Ajustando el intervalo de reporte a sus necesidades, puede prolongar fácilmente la vida de la batería:
- 1 dato al día — varios años de vida de batería.
- 1 dato por hora — aproximadamente 1–2 años.
- 1 dato cada 5 minutos — unos meses; para situaciones que requieren un seguimiento intensivo.
Avisa antes de que la batería se agote
Los dispositivos de ESTRON miden continuamente el nivel de batería restante. Cuando la batería se acerca a un nivel crítico, envía un aviso semanas antes de agotarse; así puede cambiar la batería de forma planificada, sin sufrir una interrupción inesperada.