Normalmente solo se da cuenta de una fuga de agua en el jardín cuando las cosas ya han ido mal: césped amarillento, zonas embarradas o una factura de agua más alta. ESTRON detecta el problema mucho antes. Mide de forma continua la cantidad de agua que pasa por cada válvula y le avisa en cuanto se desvía de lo normal.
¿Cómo funciona?
El sensor de caudal de ESTRON aprende el flujo de agua normal de cada línea de riego. Si, durante el riego, el caudal se aparta de ese valor normal, el sistema lo interpreta como una señal de aviso y le notifica. Todo ocurre de forma automática; usted no tiene que estar pendiente.
¿Qué problemas detecta?
Un cambio en el caudal es una pista clara de qué ha fallado en el campo:
- Si el caudal es menor de lo esperado — suele haber una obstrucción, un filtro sucio o un aspersor averiado. Significa que las plantas no reciben suficiente agua.
- Si el caudal es mayor de lo esperado — lo más probable es que haya una rotura de tubería o una fuga, y el agua se esté desperdiciando.
- Si sigue circulando agua con la válvula cerrada — la válvula no cierra del todo y puede perderse agua sin que nadie lo note durante la noche.
¿Qué gana usted?
La mayor ventaja es enterarse del problema antes de que crezca. Incluso una pequeña fuga inadvertida puede convertirse en metros cúbicos de agua desperdiciada a lo largo de un día o una noche. Al detectar esa pérdida a tiempo, ESTRON protege tanto su factura de agua como su jardín.
Además, ya no tiene que salir a comprobar cada avería una por una. El sistema le dice en qué línea está el problema, de modo que va directamente a ese punto. Ahorra tiempo, combustible y mano de obra.